Новости - 18.05.10

Informe de Cosecha 2010

Informe realizado por Roberto de la Mota, Edgardo del Pópolo, Gerardo Danitz, Victor Marcantoni, Rodolfo Griguol, Victor Marcantoni y Hans Vinding-Diers.

Felices de culminar otra gran vendimia en Argentina y con muchas expectativas sobre lo que será la calidad de nuestros vinos.

Ya con mayo avanzado, vemos el típico año de otoño frío en donde las cepas de malbec muestran su gran paleta de colores en donde domina el bordó, ocre, naranjas, amarillos y los últimos tonos verdes, en todo un verdadero pentagrama que encanta la vista de quienes recorren el maravilloso paisaje de los viñedos andinos.

La cosecha 2010 en cifras terminó casi un 22% sobre el 2009 a nivel nacional (2,59 millones de Tn. vs. 2,13 millones de Tn.) y un 26% en Mendoza (1,8 millones de Tn. vs. 1,4 millones de Tn.). No obstante, en 2009 se registró una merma del 25% en relación con 2008. Por lo tanto, si se compara con el histórico, se mantuvo aún un 8% abajo.

 

MENDOZA

En síntesis, si la comparamos con la precedente, la vendimia 2010 en Mendoza se caracterizó por una disminución en la producción de algunos varietales, por un retraso de entre 10 y 15 días en la madurez, por un menor alcohol potencial y  por una acidez más elevada si la comparamos con la precedente.

En general, la brotación de los viñedos fue muy buena, pero se retrasó entre 7 y 10 días. Una pequeña helada de primavera, que se dio en un momento en que las variedades tempranas estaban recién brotando (30 de septiembre), no fue lo suficientemente fuerte como para dañar brotes, pero si dañó las inflorescencias, provocando lo que llamamos comúnmente corrimiento, que no es ni más ni menos que el aborto parcial de flores. Este fenómeno, que provoca una disminución de granos en el racimo y por ende reduce el peso de los mismos, afectó a algunas variedades más que a otras. Entre las más afectadas se encuentran el Malbec y, en menor escala, el Chardonnay. La disminución en la producción fue variable de acuerdo con las zonas y variedades, pero en general estuvo entre el 10 y 40%, siendo los viñedos de zonas frías los más afectados.

El verano llegó con cierto atraso, al igual que lo ocurrido anteriormente con la brotación y la floración, lo que hacía suponer que la vendimia también se atrasaría. El mes de enero fue cálido, al igual que la primera quincena de febrero, pero gran parte de marzo y especialmente el mes de abril se caracterizaron por tener días templados y noches muy frescas. Es decir, fue un clásico otoño mendocino.

Si debemos caracterizar el clima de la vendimia 2010 deberíamos decir que se trató de un año seco con uvas muy sanas. Luego de un enero cálido, febrero continuó de igual forma y marzo que fue más fresco: sólo tuvo una gran tormenta el día 19. Ese día las precipitaciones alcanzaron los 110mm en algunos sectores de Tupungato, algo menos en el resto del Valle de Uco y entre 40 y 60 mm en las principales zonas vitícolas de Luján. Afortunadamente el tiempo siguió seco con noches muy frescas, por lo que la sanidad y la calidad se mantuvieron intactas.

La parada de carga de azúcar en la baya (momento en el cual la planta deja de acumular azúcares provenientes de la fotosíntesis y por lo tanto todo incremento en la concentración de azúcar ocurre a expensas de la pérdida de agua del grano) se vio retrasada y con un nivel de alcohol potencial en las uvas menor que en 2009.

La cosecha de uvas blancas comenzó en febrero en las zonas cálidas y en marzo en las más frescas, con excelente sanidad. La calidad fue muy buena y, en general, los niveles de concentración y de intensidad aromática fueron semejantes o algo inferiores a los de 2009, especialmente en el Chardonnay, pero no así en el Sauvignon Blanc proveniente de Valle de Uco. Fue una cosecha de muy buena frescura. Los niveles de acidez alcanzaron niveles más elevados y el alcohol fue algo inferior a la vendimia precedente.

Las tintas llegaron con un atraso de entre 10 y 15 días que se mantuvo durante todo el ciclo fenológico, dependiendo de los viñedos y de la zona. Si bien en un principio se pensó que podría tratarse de un año de menor concentración en los vinos tintos, seguramente la disminución de la producción debido al corrimiento aseguró vinos de mucho color, intensidad aromática y excelente concentración de fruta y taninos.

Habiendo tenido la posibilidad de probar vinos en distintos lugares de Luján de Cuyo y del Valle de Uco, puedo asegurar que nos encontramos frente a una excelente calidad, representada por vinos tintos de mucho color, aromas frutados y florales, más bien frescos, taninos bien presentes suficientemente maduros, con un cuerpo de medio a alto y tal vez menos carnosos que en 2009.

Si comparamos la presente vendimia con las precedentes podríamos decir que esperamos que los vinos se asemejen más a los de las vendimias 2007 o 2008 que a los de 2009.

 

SAN JUAN

El invierno aportó las horas de frío necesarias para el receso invernal de las plantas. Se observó una prolongación de las bajas temperaturas en el tiempo que llegó la primavera, produciendo un retraso de 7  a 10 días en la brotación según la variedad, en comparación con el año 2009.

La fase de brotación, si bien retrasada, se manifestó normalmente con niveles altos, alrededor del 90 %; excepto en algunas zonas puntuales en que el frío afectó algunos cultivos. Este frío de setiembre es el que produce perdidas de producción importantes en uvas de mesa (consumo en fresco) sobre todo en la variedad Superior.

Floración-Cuaje: El cuaje en la mayoría de las variedades fue bueno, hubo poco corrimiento, excepto algunos casos como el Malbec en ciertas zonas.

Es interesante observar como las temperaturas del verano y las escasas precipitaciones del año generaron un síntoma de  estrés hídrico, que dio como resultado bayas más chicas es decir con menos diámetro y menos peso. Ésto se tradujo en racimos más sueltos y livianos con mayor relación sólido-líquido en sus bayas, lo cual benefició la obtención de vinos tintos con más concentración de sustancias polifenólicas.

Con respecto a la sanidad sin duda fue uno de los mejores años ya que no se observaron síntomas de enfermedades criptogamitas gracias a la escasa precipitación desde el envero hasta la madurez.

Los vinos blancos obtenidos se presentaro con excelente intensidad aromática destacándose Pinot Gris,  Torrontés, Chardonnay y  Viognier.

Los vinos tintos muestran una excelente concentración de taninos y antonianos así como también una muy buena expresión frutal destacándose las variedades Syrah, Bonarda, Cabernet Franc y Malbec.

 

LA RIOJA

El invierno del 2009 se presentó dentro de los parámetros normales para la región. Las heladas comenzaron a mediados de  mayo y se extendieron hasta la primera quincena de setiembre. Las últimas heladas afectaron a la brotación y luego a la producción de variedades tempranas en especial de uvas para pasas como la Sultanina. Durante el mismo se registraron algunos zondas de importancia pero que estuvieron dentro de los parámetros normales en nuestra región. El reposo vegetativo  fue normal. 

La primavera fue muy corta ya que rápidamente se pasó del frío intenso al calor.  La brotación fue normal, afectándose algunas variedades tempranas por la acción de heladas tardías.  Durante este periodo se registraron algunos días hacia fines de octubre con temperaturas particularmente altas que afectaron a la fecundación de los granos de las variedades que en ese momento estaban en floración. Prácticamente no se registraron lluvias en este periodo y el crecimiento de la baya durante el periodo herbáceo fue normal.

La sanidad de los viñedos  fue muy buena durante prácticamente toda la temporada. Se registraron algunos focos de oidio en las variedades más sensibles.  Casi no se observó la presencia de Peronóspora y la botritis apareció solo en forma aislada en algunos viñedos que reunieron las condiciones para su desarrollo.

El verano se presentó muy cálido, con un mes de febrero con temperaturas particularmente altas y poca amplitud térmica. El envero se inició en la primera quincena de  diciembre para las variedades de ciclo corto y después del veinte para las de ciclo medio y largo. La maduración se comportó dentro de lo normal para la zona, afectando el intenso calor a las variedades de ciclo medio principalmente, lo que produjo un retraso en la cosecha de algunas variedades, especialmente tintas, en las cuales la evolución del azúcar fue muy lenta. Sin embargo se alcanzó sin problemas  la madurez polifenólica.

Como todos los años entre las variedades blancas se destaca el TORRONTES RIOJANO, con un excelente desarrollo de aromas a frutos cítricos, frutos tropicales y notas florales, seguido por el SAUVIGNON BLANC, que expresó muy bien su tipicidad varietal, con aromas cítricos, ananá, maracuyá y notas a pasto cortado y espárragos.

Las variedades tintas en su mayoría se presentaron con el racimo más suelto y llegaron a la madurez polifenólica con menor tenor azucarino que años anteriores. Esto hizo que los vinos resulten con buen color, buena fruta y con menos taninos duros. Los varietales que sobresalieron son el Malbec, Syrah, y Bonarda, por haber logrado estos una excelente concentración de fruta, buena complejidad, expresando muy bien la tipicidad de cada varietal.

En general la cosecha 2010 obtuvo menos alcohol,  buena concentración y muy buena fruta.

 

CAFAYATE

El invierno comenzó un poco más tarde de lo habitual y fue muy frío, con temperaturas mínimas muy bajas.

La primavera 2009 presentó heladas tardías durante el mes de septiembre que produjeron atrasos en algunas variedades (como en el caso del Malbec) y también disminuciones de rendimiento por corrimiento.

El verano se presentó muy seco, lo que evitó los problemas sanitarios.

Las variedades de ciclo corto maduraron rápidamente y sin problemas. En las variedades de ciclo más largo hubo algunos problemas debido a las fuertes olas de calor registradas durante enero y febrero, las cuales produjeron la detención del proceso de maduración y deshidratación en algunos casos.

En la región se observa un marcado crecimiento de inversiones, tanto por parte de nuevos inversores como así también de las bodegas ya existentes. Se continúa afianzando la cosecha mecánica para vinos de gama media.

Resaltamos una vez más la sanidad de las uvas, con mermas en cuanto al rendimiento en kilos y jugo. En las variedades de consumo anual como el Torrontés, el Sauvignon Blanc y el Chardonnay, los vinos muestran una franca expresión varietal, con buena intensidad y fineza. En cuanto a los vinos tintos, tal vez por efecto de las condiciones climáticas antes mencionadas, se presentan algo alcohólicos y con menos fruta fresca que otros años, pero auguramos que tendrán buen crecimiento y madurez en su crianza.

La vendimia en Cafayate puede resumirse brevemente como un año de bajos rendimientos, uva sana y de muy buena en calidad. Se espera obtener un Torrontés de aromas más expresivos que los obtenidos en el 2009.

 

RÍO NEGRO, PATAGONIA ARGENTINA

El invierno de la temporada 2009-10 fue largo y frío.          

La primavera se vio afectada por heladas, que si bien no fueron severas, se dieron con mucha frecuencia. Fue además muy ventosa y fresca. Hubo problemas en la floración, ya que se manifestó cierto corrimiento y ocurrió dos semanas más tarde de lo normal.

El verano fue muy corto. Hubo una gran ola de calor en enero, pero eso fue todo. El resto de la temporada más fresca que lo normal; el envero se dio dos semanas más tarde y los racimos maduraron a un ritmo desparejo.

El otoño se inició con días largos y cálidos. Las temperaturas ideales permitieron que se retrasara el envero completo y además dieron lugar a una maravillosa madurez en los polifenoles, bajo grado alcohólico y fresca acidez natural.

Para nosotros, la cosecha terminó tarde: el 13 de abril para el Pinot, un clon de maduración tardía, y el 18 de abril para el Malbec. Podríamos haber dejado las uvas en la planta mucho más tiempo, pero no tenía sentido, ya que así estaban perfectas.

Pocas veces he visto un año así en el nuevo mundo, donde por lo general dominan el sol y el calor. Este año aquí fue bueno para TODAS las variedades, y me recordó a los patrones climáticos europeos de hace 20 años, cuando había que esperar un largo tiempo para que la fruta madurara.

 

NEUQUEN, PATAGONIA ARGENTINA

En la zona de Neuquén la vendimia también mantuvo las características de Mendoza: se mantuvo el atraso en la madurez, incluso más tiempo que en Mendoza, y también se produjo un importante corrimiento de las variedades tintas, especialmente el Malbec.

Si bien se produjo una helada temprana en esta zona con temperaturas de alrededor de -2°C, esta solo afectó algunos brotes y ápices pero no la fruta, que se cosechó con excelente calidad y sanidad.

  

MENDOZA: ROBERTO DE LA MOTA - EDGARDO DEL POPOLO

SAN JUAN: GERARDO DANITZ

LA RIOJA: RODOLFO GRIGUOL

CAFAYATE: VICTOR MARCANTONI

RIO NEGRO: HANS VINDING-DIERS

NEUQUEN: ROBERTO DE LA MOTA

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