Noticias - 03.06.11

Entrevista a Evan Goldstein, Master Sommelier de USA

Un grupo integrado por nueve Master Sommeliers provenientes de Estados Unidos visitó Argentina, invitado por Wines of Argentina, en el marco del programa que busca educar a los Master Sommeliers sobre las regiones de Argentina y sus atributos diferenciadores a través de un esquema que incluye Seminarios de Formación y Degustaciones por Provincias y/o Regiones Vitivinícolas. Lo hicieron acompañados por Nora Favelukes, la persona encargada de Relaciones Públicas que la entidad tiene en aquel mercado. Ellos fueron: Evan Goldstein; Eric Entrikin; Dana Farner; Brian Donegan; Keith Goldston; Dennis Kelly, Melissa Monosoff; Madeline Triffon y Keving M. Vogt. Uno de los master sommelier (Evan Goldstein) dialogó con WOFA:

Un grupo integrado por nueve Master Sommeliers provenientes de Estados Unidos visitó nuestro país, invitado por Wines of Argentina,  en el marco del programa que busca educar a los Master Sommeliers sobre las regiones de Argentina y sus atributos diferenciadores a través de un esquema que incluye Seminarios de Formación y Degustaciones por Provincias y/o Regiones Vitivinícolas. Lo hicieron acompañados por Nora Favelukes, la persona encargada de Relaciones Públicas que la entidad tiene en aquel mercado. Ellos fueron: Evan Goldstein; Eric Entrikin; Dana Farner; Brian Donegan; Keith Goldston; Dennis Kelly, Melissa Monosoff; Madeline Triffon y  Keving M. Vogt.

Las actividades abarcaron una degustación de las bodegas del norte en Buenos Aires; visita a bodegas de Río Negro y Neuquén; visita a bodegas de Mendoza y participación en miniferias de vinos; y finalmente degustación en Mendoza de vinos de bodegas de San Juan y La Rioja.

Uno de los master sommelier (Evan Goldstein) dialogó con WOFA:

¿Qué le ha parecido el viaje?

Viajamos desde los Estados Unidos a visitar el país, a experimentar el vino, las bodegas y conocer su gente. Es mi cuarta vez en Argentina, aunque muchos de los de mi grupo viajaron a Argentina por primera vez. Es muy interesante lo que he visto durante esta experiencia. La curva de los vinos de Argentina ha sido muy dramática. He venido por varios años y he tenido la oportunidad de degustar vinos de diversas bodegas; es claro que muchas cosas están pasando.

¿Cuáles son esas cosas en su opinión?

Primero, la revolución de la calidad por sobre todas las cosas. La calidad se ha mejorado dramáticamente en lugares como Neuquén, Salta, Cafayate y Valle de Famatina; realmente es muy alentador ver cosas así. Segundo, el interés en el crecimiento del vino argentino, la cantidad de inversiones realizadas no solo en los vinos y bodegas, sino en tecnología y viñedos que han contribuido además a mejorar la calidad. Esto ha sido un logro que he visto en pocos 20 meses;  especialmente en los vinos cuyas añadas anteriores he degustado. Otro punto remarcable es que cada vez que vengo aquí la hospitalidad de la industria argentina es memorable. Argentina es uno de esos lugares mágicos donde los vinos son fantásticos y la gente lo es también, como así también su gastronomía.

¿Lo sorprendió alguna variedad en esta visita?

Por la experiencia que tengo nada me ha sorprendido de los vinos argentinos, su excelente performance no es nueva para mí, pero sí me ha parecido alentador percibir que la calidad continúa creciendo. He percibido dos nuevos aspectos respecto de los Malbec y los blends de Malbec: hoy se habla más de la tipicidad y la especificidad del vino, se consigna en sus etiquetas que son provenientes de Vista Flores, Agrelo o Perdriel; los vinos empiezan a tener una firma, donde no sólo se muestra de qué añada es la viña, sino también su perfil, su “wine team maker”. Esto nos ayuda a entender mejor su perfil, la personalidad de cada región, hay más sentido del lugar de donde proviene el vino. Otro cambio que he percibido es que ahora la gente está empezando a entender que las mejores expresiones de los vinos pueden provenir de distintos cortes de Malbec, de viñedos procedentes de diversas regiones, de distintas fincas individuales de gran nivel, esto también muestra una evolución.

¿Qué opina de otras variedades?

El Pinot Noir de la Patagonia continúa mejorando cada vez. En Neuquén los viñedos están empezando a tener más edad y eso le aporta al vino un valor y una calidad más interesante. Río Negro está dejando que la fruta hable por sí sola y están empezando a entender cómo se expresn sus vinos. En Salta lo que sucede es también maravilloso. Me ha interesado cómo la gente está hablando de Calingasta y también de Chubut, nuevas áreas de las que hemos aprendido mucho. Creo que es un camino de madurez muy natural que está tomando Argentina, y se refleja en la cada vez más fuerte posición que tiene el país en el mercado mundial del vino.

¿Considera que el Malbec es una variedad que puede aburrir al consumidor en un futuro próximo como lo advierten algunos expertos?

Yo no creo que la gente se vaya a aburrir. Creo que hay gente que piensa que es una variedad muy popular, con personalidad básica: un vino rico, de buen color, fácil de beber, fácil de conseguir y disfrutar. Pero no todos los Malbec son así. Considero que Argentina es un país inmenso de una variada producción; debe continuar mostrando al consumidor la especificidad de cada zona y lo diferente de cada lugar. Si se hace bien, la gente no se aburrirá. Quien toma vino no se aburre de Burdeos ni de Napa Valley. Hay que seguir contando la historia Argentina, que además está muy bien posicionada con Torrontés y Bonarda, variedades que produce como ningún otro país lo hace. Y continuar mostrándole a la gente otras cosas que hacen bien, como el Pinot Noir, que nunca se pasa de moda y lo interesante del Tempranillo o el Cabernet Franc.

¿Qué sugerencia les dejaría a los protagonistas del sector?

La historia de Argentina sólo debe continuar siendo consistente. No se queden tranquilos, ni sean perezosos. No se relajen ni disfruten. Hoy ocupan el primer lugar en EEUU entre los países sudamericanos productores de vino y han pasado a Chile. Es muy tentador cuando se es popular relajarse y disfrutar, yo creo que por el contrario, deben trabajar duro: sean “aterrorizadamente apasionados” de perder la posición que han conseguido.